Aun sigo atrapada en la maravilla de tus ojos ya que, aparte de probar el sabor de tus labios, pude perderme en esos ojos profundos que tienes.
Si tan solo pudiera tenerte como estuve contigo esa noche y conocerte más a fondo podría demostrarte que lo que siento es de verdad, podría mostrarte que mirarte toda la noche sería lo más hermoso que me pasaría en esta vida.
Llegó la mañana mientras pensaba en tu mirada y decidí levantarme para hacer algo más que estar acostada recordándote, algo dentro de mí decía que ya te había visto antes y esa inquietud tenía mi cabeza ocupada al cien por ciento.
Salí tan rutinariamente de mi casa que ni me percaté por donde caminaba hasta que llegué a la esquina donde había escuchado por primera vez tu voz y tu nombre (Amy), algo en mi hizo “click” y me acordé que esos hermosos ojos eran los tuyos. Quedé sin habla y mi corazón saltó de alegría al saber que te había besado y, obvio, que te gustaban las mujeres…ya no parecía un imposible para mí.
Luego de este gran descubrimiento pasé todo el día ocupada en cosas de la universidad, trabajos, pruebas e informes ocupaban mi cabeza que a veces me hacía la mala jugada de pasearte por mis pensamientos distrayéndome fácilmente, pero al final pude lograr terminar todo lo que la u me había impuesto para ese día.
Habían pasado un par de semanas desde que salí a bailar y hoy era viernes, extrañamente animada decidí ir donde había sido el baile de máscaras pues podría se que te encontrara nuevamente ahí, pero antes decidí ir a tomar algo para agarrar valor.
Estaba en un pub de ambiente donde varias personas van a tomar antes de ir a una disco, no me agradaba mucho, pero al ser la más concurrida decidí ir para allá ya que una corazonada me decía que podías estar ahí y rogaba por encontrarte ahí.
Iba pasando mi cuarta ronda de cerveza cuando apareciste tan sola como yo por la puerta, al parecer estabas buscando a alguien y te encontraste con mi mirada, sé que me reconociste como yo a ti, pero te hiciste la tonta y caminaste hacia el baño. Le pedí a una mesera que me cuidara la mesa y la cerveza para poder salir a buscarte.
Te encontré antes de que te escabulleras y agarrando tu brazo pude llamar tu atención, me quedaste mirando con una cara suspicaz y yo solo atiné a decirte “reconocería esos ojos donde fuera y como fuera, con o sin máscara Amy” tu mirada de sorpresa era para sacarle una foto, tus ojos reflejaban intriga y alegría, lo que me tranquilizó mucho. Decidí invitarte a mi mesa y así poder conversar, lo que jamás imaginé es que esa noche terminaría con nosotras solas en un lugar más cómodo…
“Iniciamos las cosas al revés y créeme que traté de hacer las cosas lo mejor posible para hacerte feliz…así fue como pasamos nuestra primera noche juntas, solo conversando y tomando…”
*Continuará
pd: Canción de Avril Lavigne