miércoles, 28 de junio de 2017

Siempre me ha resultado complicado racionalizar mis emociones y darles un nombre, poder identificarlas. Solo las siento y no logro modularlas adecuadamente.
Me he identificado con la rabia constantemente para evitar sentir otras cosas mas dolorosas y, mi estúpido miedo a mostrarme vulnerable, no me permito llorar.
Al final de esta historia ¿De qué me sirve el orgullo? Durante 4 años fuiste mi cable a tierra, el "todo estará bien", mi termómetro, mi seguridad...pero nunca aprendí a ser yo quién me diera esas cosas y hoy que no estás (por decisión mía) todo se vuelve más complejo y confuso...no sé lidiar con esto y me enojo (frustro igual que cabra chica). Mas, no tengo 5 años y es hora de comportarme como adulta.
Este es mi paso adelante, vivir el dolor como corresponde porque eres una pérdida enorme y que me duele. Pero es mi decisión crecer y a tú lado no lo haría (demasiado cómoda) y es verdad, no era feliz y tampoco soy tan feliz hoy, pero sé que lo seré. Estoy segura de mi decisión.
Gracias por todo, pero también he querido aprender a soltar ...a tí y todos los fantasmas, culpas y autoflagelaciones.

lunes, 26 de junio de 2017

Trabaja en silencio, deja que tu éxito haga ruido.
Es difícil, cada día más difícil....pero hay que ponerle el hombro. Tu me enseñaste, para atrás ni para tomar vuelo