No soy muy buena con las palabras, lo he dicho más de un par de veces y escribir es mi desahogo, es una de mis pasiones, es lo que tranquiliza mi cabeza y corazón.
Quizás no soy la mejora escritura, muchas veces las ideas salen desordenas, sin coherencia y poco entendibles, pero es mi forma de redactar y me sirve hacerlo de esa forma como en especia de “corriente de la conciencia”.
Lo mejor es cuando dejo estas letras plasmadas y las voces en mi cabeza se van callando, calmando y dejándome en paz, creo que si no escribiera me volvería loca…aunque después de lo “de las voces” puede que ya lo esté, pero todo en sentido abstracto, es un simbolismo.
Cuando escribo sale todo lo que no puedo decir, puedo pensar las cosas y hacer que los sentimientos afloren de una forma más correcta, se me quita lo bruta y me vuelvo metafórica, muestro mi alma y soy libre.
Al escribir es cuando puedo cuantificar mi desarrollo y donde me he quedado estancada. Con mis palabras soy posesiva, son mi creación…como hijos, pero no puedo negar que también le pertenecen a mi inspiración, no sé de dónde saldrá todo esto, pero estoy demasiado agradecida de poder tener este medio de expresión…desconocido por algunos, mas no me importa porque aquí está lo que fui y soy….
No hay comentarios:
Publicar un comentario