miércoles, 22 de diciembre de 2010

Un trozo de día

Es un nuevo día en el tranquilo pueblo donde vivía. Extrañaba dormir hasta tarde y despertar sola, sin que ningún ruido brusco la molestase.

Sería un día normal- se decía (no sabía lo que le esperaba en la tarde)-mientras miraba el techo de su habitación y dejaba el tiempo pasar sin remordimiento, pues estaba en su casa y de vacaciones (al fin) por lo que no sentía prisa en hacer nada.

Dejó que se le quitara la pereza y lentamente se levantó para ir a ducharse, luego tomó desayuno y escuchando música se quedó hasta el momento en que tomó un lápiz y se puso a escribir como lo hacía en tiempos antiguos, sintió como si hubieran pasado años desde que dejó que sus pensamientos fluyeran así tan libres por las hojas en blanco hasta ese minuto.

Estaba en el máximo de inspiración cuando resivió una notificación de una antigua, pero querida, amiga. Se puso nerviosa y todos aquellos recuerdos de juventud, de su paso por el colegio, llegaron de improviso asaltando su mente que quedó en blanco, lloró y escribió una carta de perdón que nunca envió, pero que guardó secretamente para no olvidar aquel día donde le falló a quien era su mejor amiga.

"Le preguntaba a las chiquillas, a la maca por tí...si todas estaban acá ¿por qué tú no? tú la que mejor entendería a la que le dí todo, me fallabas...-no sé, mi hermano me dijo una vez que era egoíasta y tenía razón, no podía estar ahí porque era demaciado egoísta para sufrir contigo-... =( "


pd: Este escrito no salió cómo lo empecé a escribir porque el imprevisto le cambió el curso a la historia...

No hay comentarios: