Estaba en el metro Santa Lucía esperando a que mi novia llegara de trabajar para ir juntas a algún lugar cuando, en mi aburrimiento, observé el piso del metro y cerca mio había una flor botada, aplastada y con algunos pétalos menos. Era una de estas típicas flores parecidas al girasol, que hay en la mayoría de las casa y que suelen cortarse para regalar de improviso.
Por alguna extraña razón me produjo nostalgia verla ahí tan solita. Me pregunté si es que alguien la había botado abandonándola a su suerte o quizás se le había caído y ahora la estaba extrañando porque era el recuerdo de un detalle muy lindo en un momento inesperado.
Y si alguien realmente la botó ¿por qué habrá sido? se lo habrá peleado con la persona que se la regaló o simplemente no le dio importancia, quizás pensó que solo era un flor así que a quién le importa.
Mientras yo miraba a esa pobre flor, ahí tirada, muriendo sin agua ni recibiendo un poco de sol, ni siquiera pude cumplir su objetivo de ser un regalo preciado para que alguien la guarde y la seque entre las hoja de un libro.
Mi novia llegó mientras yo divagaba en esto pensamientos y la flor quedó sola, acercándose lentamente pero sin escapatoria a su fatal destino, perdida en la soledad de una fría estación de metro santiaguina....
pd:....me dio penita....
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